El recuerdo de los campeones a Diego

Ya pasaron tres décadas y media de uno de los días más felices para el pueblo argentino dentro del ámbito futbolístico. Aquella selección dirigida por Carlos Salvador Bilardo llegó a tocar el cielo con las manos luego de consagrarse como campeones del mundo en México. En el marco de este nuevo aniversario, los partícipes de dicha hazaña tuvieron su pequeño homenaje esta tarde en F90, donde se expusieron varios videos de la intimidad del plantel durante la Copa del Mundo y recordaron varios momentos que compartieron juntos.

“Cuando tiro la diagonal le gritó pero no me escuchó el bestia. Empiezo a picar y jamás me di cuenta que venía él de atrás. Me enfoqué en el arco y por suerte entró. Todos, los que están y los que no, merecíamos ser campeones del mundo”, explicó Jorge Burruchaga, quien hizo el gol del 3-2 ante Alemania en el Estadio Azteca y que consagró a la Selección aquel 29 de junio de 1986.

Por su parte, Rubén Moschella, parte de la delegación que viajó a México, confesó una divertida e increíble anécdota que tiene como principales protagonistas a Diego y a Bilardo. “Teníamos unas camisetas azules muy pesadas. ‘Pibe, vení’, me dice Bilardo. No quería que usemos esa camiseta y le empieza a hacer agujeros porque, según él, tenía que ser calada. Me mandó a conseguir las camisetas que necesitábamos”, comenzó relatando. Luego siguió: “Buscamos todo el día hasta que encontramos un local que tenía dos juegos. Seño ambos y se los llevo a Bilardo para que vea. Cuando se las mostré, había una que no le gustaba una porque era muy brillosa y se pegaba al cuerpo. Ahí aparece el 10 en ojotas y eligió la más brillosa, además tiró un ‘Es muy linda ésta, Carlos’”.

También, el actual Director del Predio de Ezeiza manifestó: “Cada vez que veo el gol de Maradona con la mano pienso ‘si la gente supiera lo que tuvimos que hacer para tener esas camisetas’. Nadie supo nunca que tuvimos que conseguir camisetas en 24 horas”.

Por último, no podían faltar las palabras del Cabezón Ruggeri, que emocionado soltó: “Cada vez que nos juntamos o hablamos vienen a la memoria los recuerdos de los que no están. Por suerte el grupo está unido, hablamos, tratamos de ayudarnos. Estamos grandes y nos tenemos que ir socorriendo”.

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